viernes, 24 de enero de 2020

ACORDES Y DESACUERDOS


Uno de los fenómenos musicales del pasado año 2019 ha sido el lanzamiento de un nuevo grupo entre folk y country que lleva por nombre “The highwomen”. Integrado por cuatro fuerzas vivas y potentes del panorama actual, su presunto valor no está solo en sus melodías, sino en lo comprometido de sus letras, en las que se hace un continuo alegato reivindicativo y abiertamente feminista de reafirmación de la mujer. A destacar que su lanzamiento ha venido rodeado de comentarios de todo tipo. Han proliferado adjetivos positivos. De revolucionarias a valientes, desde proyecto rompedor hasta impulso que marca una nueva era. Pero también hay quien lo ha criticado de oportunista como estrategia calculada al amparo del movimiento “me too”. ¿Estamos ante un producto manufacturado y programado o una obra con músculo y raíces propias?


En la película de Scott Cooper “Corazón Rebelde” Maggie Gyllenhaal, periodista novata, entrevista al veterano cantante country interpretado por Jeff Bridges. “¿En estos tiempos de country prefabricado y de plástico es más difícil reconocer las autenticas canciones?”. La película, al igual que otra reciente titulada “Country Strong”, se preocupa mucho en retratar con nitidez una clara contraposición entre el añejo folk de carretera, bourbon, polvo y resacas amorosas en abierta pugna con un nuevo country postmoderno, de sonido limpio e impecable en las formas y que suena a producto gestado por las compañías para escalar en las listas de éxitos utilizando reclamos comerciales. El encuentro del resacoso loser Jeff Bridges con la actual estrella del country interpretado por Colin Farrell, está descrito con fino detalle. Farrell es un ídolo de masas con sus fans y su parafernalia de luces que según se nos insinúa por el camino ha ido perdiendo su alma de bluesman auténtico. Esa que no va recuperar por mucho que insista en repetir de cara a la galería que todo lo aprendió del auténtico y viejo vaquero Jeff Bridges al que supera ampliamente en discos de platino. Incluso esa apelación en el propio escenario ante la multitud suena tramposa. Como la búsqueda de un salvoconducto que legitime su apuesta musical definitivamente comercial. 


En el mismo sentido en “Country Strong” Gwyneth Paltrow tiene que lidiar en su gira post desintoxicación con una cantante de nueva hornada y amplia sonrisa que canta muy bonito pero de espaldas a lo más añejo. Sin sangre en las venas.  Aunque quizás el ejemplo más extremo y a la postre más honesto y menos maniqueo con esta dialéctica es un film hoy olvidado titulado “Georgia” en el que dos hermanas cantantes ejemplificaban las dos caras expuestas sin deslegitimar totalmente a ninguna de ellas, aunque mostrando un nostálgico cariño por la perdedora pasada de bares, copas, carreteras e infortunios amorosos que interpreta Jennifer Jason Leigh.  No nos vamos a extender en que los tres films citados comparten una adhesión inquebrantable al estribillo del arquetipo y el tópico asumidos sin complejos.


Sí que resulta destacable un aspecto en el dibujo del paisanaje que aparece muy acentuado en “Corazón rebelde”: la plasmación de un insalvable salto generacional. Todos los locales y garitos que recorre Jeff Bridges tienen como público fiel a gente que sobrepasa los 50. Tradicionales admiradores del clásico trovador de carretera, anclados en esa América profunda que exhiben con orgullo su admiración por unas costumbres que en lo musical van asociadas al polvo del camino,  el whisky añejo y  la granja del condado. Curiosamente, los mismos personajes que pueblan “Comanchería”. Desconectados absolutamente de las nuevas tendencias. ¿Podría esta gente estar interesada en el disco de “the highwomen” y sus alegatos de empoderamiento femenino? ¿Las reivindicaciones y verdades en la voz de un grupo de chicas interesan al potencial público amante del folk y el country? ¿y a la industria? Un ejemplo, una canción, puede ilustrar hasta qué punto puede cambiar el panorama. 

 Hay temas que valen tanto o más por su origen y significado que por ellos en si mismos.  Es el caso de "on with the song" de la cantante y compositora Mary Chapin Carpenter. La historia: En 2003, el grupo femenino de country rock "Dixie Chicks" cometió el "delito" de lanzar un discurso en pleno concierto abogando contra la guerra de Irak y las mentiras de Bush en el que consideró al presidente una doble vergüenza: como ser humano y particularmente una verguenza para Texas, patria chica del grupo. El precio que pagaron no fue el mismo que el de otras estrellas tipo Madonna o Bono que también se posicionaron contra la guerra de Irak sin consecuencias. Para las Dixie Chicks el boicot fue inmediato. Las emisoras country del medio oeste americano dejaron de pinchar sus canciones, dejaron de aparecer en las listas de country y tuvieron que cancelar muchos conciertos y apariciones en tv. Calificadas como antiamericanas y amigas de Saddam, lo peor estaba por llegar. Y es que muchos cantantes country y folk ligados a las discográficas de Nashville o bien se pusieron de perfil o abiertamente las calificaron de antipatriotas. Todo ello llevó a un retiro forzoso al grupo que no reapareció hasta finales de 2006. 


Y mientras la mayoría asistió al boicot al amparo del mismo patriotismo que tan bien retrata Costa Gavras en "El sendero de la traición" sucedió lo impensable: Mary Chapin Carpenter dedica expresamente "on with the song" incluida dentro del álbum "the calling" expresamente a las Dixie Chicks con una letra absolutamente contundente en la que lo más importante no es ya la dedicatoria al trio, sino el repaso sin paliativos que realiza respecto de la doble moral de toda esa gente no tan pura que se traga las consignas, boicotea y reparte carnets de patriota, con especial recado también para el presidente, aquel que a raíz del asunto manifestó que Usa es un país muy libre de no querer oir las canciones de las Dixie Chicks. Aunque el repaso más duro se lo llevan esas emisoras que se negaron a programar sus canciones. A Carpenter, el tema le creó ciertos problemas con su discográfica, ya que la cantante quería que "on with the song" fuese el single de lanzamiento del álbum. Ignoro si lo logró. De lo que no hay duda es que Mary Chapin Carpenter  decidió abrir sus conciertos en todo el país con esta canción. Las Dixie chicks reparecieron casi cuatro años después con un disco titulado "Taking the long way" que no sé si fruto de la mala conciencia fue galardonado con un par de grammys.


Ignoro qué opinión tienen años después las Dixie Chicks y Mary Chapin Carpenter del fenómeno The highwomen como baluarte musical de empoderamiento femenino. Y en un ejercicio de contorsionismo, qué pensaría el personaje de Jeff Bridges y su público de carretera del episodio de las Dixie Chicks. Aunque Mary Chapin Carpenter o fue muy osada o pareció tenerlo muy claro si decidió abrir sus conciertos en el medio oeste con un tema que no deja títere con cabeza.  Sabemos que a Sheryl Crow, Miranda Lambert o Dolly Parton les encanta el proyecto. A las mediáticas Ellen Degeneres y Oprah Winfrey les entusiasma. Aunque ya puestos, ya que la música no nació anteayer, sería jugoso saber qué dirían Billie Holliday,  Edith Piaf , Joan Baez, Janis Joplin o Patti Smith de todo este revival. O que opinarían las sufragistas de hace dos siglos


 Sí conocemos la opinión de Joni Mitchell. A ella la nueva hornada de cantantes folk y country le deja un tanto fría, en sintonía con las tesis de las películas mencionadas. “I was a freedom rider” cantan The Highwomen. Pero para Joni Mitchell el panorama folk no es el que era. Y si tiene que destacar un álbum de los últimos 20 años elige como flor en el desierto un disco que pasó practicamente desapercibido, “Revival” de Gilliam Welch que acompañada a la guitarra canta “I am an orphan on God’s highway, but I’ll share my troublers if you go my way, I have no mother, no father, no sister, no brother, I am an orphan girl”. Tras escucharlo detenidamente se comprende. La pregunta que la periodista le hace a Jeff Bridges es hoy más pertinente que nunca. Strange fruit, cantaba Billie Holliday.

Las imágenes son de The Highwomen, del film Corazón Rebelde y Country strong, Dixie Chicks, Mary Chapin Carpenter, Joni Mitchell y de Gilliam Welch


22 comentarios:

  1. Bonita reseña para un género musical que me encanta. Preciosa voz la de Gilliam Welch con ese tono "rural" cercano a lo más clásico del folk y el bluegrass que acompaña a bandas sonoras como la de O Brother.

    Tambien me gustó la voz de Jeff Bridges en Corazón Rebelde y él siempre por supuesto, para qué lo voy a negar.;)

    He visto Country Strong y bueno se lucen pero son más pop. Que se lo digan a Taylor Swift..

    Del grupo que mencionas no tenia ni idea pero lo he buscado en Youtube a ver si me familiarizo con ellas.

    Las letras del country clásicas siempre son más oscuras o desamor pero te llegan.

    Me encanta la reapertura de ésta Sala y su banda sonora...¡empezamos bien el año!;D Yupi !!
    A ver si esto es parte de las resoluciones del nuevo año y nos dura.

    Un abrazo

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    1. Si que he tardado. Ya ni me acordaba de cómo se subían las fotos...
      Yo te hacía a ti más admiradora de las divas y divos clásicos, pero esto tb está bien.
      Las letras de los sesenta y setenta, es verdad no tienen nada que ver con las actuales. Otros tiempos supongo...
      Intentaré no abandonarlo. Un abrazo

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  2. Ay! La vieja tradición del boicot en la industria discográfica. Hay otro grupo al que no solo dejaron de poner en emisoras, quemaban sus discos, los rompían y tiraban en contenedores. Solo porque dijeron que eran más populares que Jesús...
    El tema de las letras es otra historia. ¿Cuántas canciones del pop-rock tienen unas letras con contenido misógino-machista (de eso no se libra ni los Beatles). Pero esos temas no van a dejar de sonar en las emisoras... Los que cuestionan cosas, síp. Y bueno, no escucho ese género que debe tener unas letras de aupa... Pero ahí está sonando.
    Y sobre el tema de que las canciones suenen igualhttps://www.youtube.com/watch?v=5pidokakU4I
    https://www.youtube.com/watch?v=nuGt-ZG39cU
    PD: A ver si no tardamos en actualizar ;-)
    Un saludito.

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    1. El otro día comentaba precisamente eso en comparación con lo que hay hoy. Me pusieron un tema de un tal DJ no se qué y la letra era tremenda. Era como un rapero con unos contenidos sexuales y políticos a lo bestia. Como no escucho esas cosas me quedé de piedra.
      Aquello desde luego era otro contexto que no sabía como reaccionar ante algo completamente nuevo.
      Lo que cuento me parece por parte de las discográficas y las emisoras más hipócrita. Se rasgan las vestiduras y poco tiempo después aplauden lo contrario. En fin...un abrazo

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  3. Lo de las divas y divos clásicos no es, excluyente. Se puede oír de todo y disfrutarlo.
    Sí lo de las discográficas es pura hipocresía. Todo tiene que ver con la pasta..imagino.

    Otro abrazo

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  4. Es muy interesante el ejemplo que pones de Taylor Swifft. No se si sabes que Ryan Adams ante las críticas a uno de los discos de Taylor y para demostrar que las canciones estaban bien lo versioneó completo a su estilo El disco es 1989.
    Claro que nada es excluyente...ni paul newman y Robert Redford.

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    1. No tenia constancia de ese dato pero leo sobre él (no confundir con Bryan Adams) :
      “Yo soy el típico friki que se cree que tiene la gran trilogía, el Star Wars del divorcio, pero afortunadamente mi manager me frena”

      Cualquiera que esté familiarizado con su obra sabrá que el suyo no es un repertorio llamado a animar clases de zumba. El desamor ha dado mucho juego a Ryan Adams, empezando por el principio de su carrera en solitario (Heartbreaker, 2000) “Escribir canciones”, explica, “es un ejercicio tan íntimo como el sexo”.
      Un tipo curioso...A veces también el mundo exterior se cuela en sus composiciones. Es el caso de Fuck you Donald Trump, una canción dedicada al nuevo presidente de su país con la que empieza una actuación acústica que regala por la noche a los periodistas.

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    2. El único problema de Ryan es que no para de sacar discos y no todos son como debieran. Pero esta bien

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  5. Mira que escribir paul newman en minúscula en un comentario para Abril. Menos mal que lo has corregido Jajaja

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  6. Que maravilla de película la vi disfrute y amé ahora la recordé contigo y vos
    un abrazo desde Miami

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  7. He de confesar que no he visto ninguna de esas películas que mencionas, pero ello no me priva de tener una opinión sobre el fenómeno que entiendo examinas en tu reseña que gira en torno a la música country pero podría muy bien ampliarse a otros más como el blues y el rock y no entro en consideraciones relativas al rap porque es un fenómeno que nunca ha conseguido llamarme la atención más que excepcionalmente: antes que nada me he ido a youtube para ver cómo funcionan y cómo suenan esas The Highwomen y francamente, me parece un producto de consumo, de usar y tirar, muestra de cortoplacismo de la industria discográfica que pretende sacar provecho de lo que haga falta apuntándose a lo que sea, no en vano sabemos que la industria fagocita cualquier maniffestación artística y la deglute y regurgita con apariencia semejante pero gusto muy distinto del original, y así nos va.
    No fue hasta que pude leer y entender las canciones country que me di cuenta que no todas eran baladas sentimentales y supongo que los contenidos sociales, como los de los cantautores de los sesenta y setenta, han quedado acomodados a los intereses espúreos de una industria que cada día que pasa va limitando la libertad de expresión por malos medios, porque sin un artista quiere dar su mensaje, que lo escuche mucha gente y ganarse la vida c on ello, ya espabilará para ejecutar un producto atractivo, sin necesidad de tanta mercadotecnia. Los programas de radio antes y ahora las redes han hecho flaco favor a algunos artistas.
    No sé si las canciones en los sesenta y setenta eran mejores, pero desde luego, eran más libres de condicionantes, más gamberras.
    Un abrazo

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    1. Me alegro que te hayas tomado la molestia en buscarlas. No creo que sea un grupo que pase a la historia. Habrá que ver su recorrido.
      Todos los géneros han sufrido alteraciones varias. Melodías y letras no tienen nada que ver
      Antes eran más sinceras, creo.
      Un abrazo

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  8. Víctor, qué alegría leerte. Se te echa de menos. Solo quería saludarte y espero que estés bien.
    Besos
    Hildy

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  9. Hola Hildy...diferentes avatares me han tenido un tanto desconectado.- Que alegría reencontrarte. A ver si retomo todo esto y las visitas a los amigos. Un abrazo

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  10. Look at the way my acquaintance Wesley Virgin's report launches in this SHOCKING AND CONTROVERSIAL VIDEO.

    As a matter of fact, Wesley was in the army-and shortly after leaving-he revealed hidden, "mind control" secrets that the government and others used to get whatever they want.

    As it turns out, these are the exact same secrets many famous people (notably those who "come out of nothing") and top business people used to become rich and famous.

    You probably know how you only use 10% of your brain.

    That's because most of your brainpower is UNCONSCIOUS.

    Perhaps this conversation has even taken place IN YOUR own brain... as it did in my good friend Wesley Virgin's brain about 7 years ago, while driving an unregistered, trash bucket of a vehicle without a license and $3.20 on his banking card.

    "I'm so fed up with living check to check! Why can't I turn myself successful?"

    You've been a part of those those questions, ain't it right?

    Your success story is waiting to start. You just have to take a leap of faith in YOURSELF.

    Take Action Now!

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