martes, 17 de julio de 2012

INDIGNACIÓN POSITIVA




Hace ya mucho tiempo que se escucha esa canción que dice que conviene tomarse las cosas con calma. En la vida y por tanto también en el cine. Otra cosa es que el personal se lo pueda permitir. Se puede tirar de manual y usar un tópico como excusa. El calor. No sería necesario pero se va a hacer. Y es que desde hace demasiados años, suscribo aquella máxima que dice que la vida (y por lo tanto también el cine) pueden afrontarse de dos formas. La primera sería la responsable, seria, intelectual, analítica, observadora, consecuente... Esto ahora mismo lleva a la consulta de algún psicólogo, a la cola de Cáritas, a la manifestación indignada, a la desobediencia civil, al cabreo y al mal sueño. La segunda opción es la que se puede denominar nihilista-jaranera con un componente vitalista, ingenuo y optimista. Proporciona algún que otro pasajero momento kit-kat. Si adopto la primera opción para hablar de “los nombres del amor” (les nomes des gens) película de Michel Leclerc, puede despertarse pronto la bestia dormida y empezar a repartir adjetivos y citar ausencias y referencias que no solo dejarían a la película en dudoso lugar, sino que serían un tanto injustas. Sobre todo si se aplica la ecuación pretensiones-resultados y se tiene en cuenta su peculiar sentido del humor absurdo.
Ahora bien, si nos agarramos al calor y utilizamos la fórmula nihilista-jaranera la cosa cambia mucho. Es decir, si uno saborea esta cinta no como un carísimo rioja cosecha del 64, sino como un tinto de verano, con abundante gaseosa y un par de hielos.





No obstante, ello no va a evitar el análisis habitual. Y para hacerlo más pomposo nada como comenzar con una cita. Fue Newton según unos pocos, Freud según la mayoría el que dijo que nuestros actos y nuestro carácter a lo largo de la vida vienen marcados por nuestras experiencias durante los siete primeros años de vida. Consciente de ello, Michel Leclerc en los primeros minutos de “los nombres del amor” nos narra con gran fluidez la infancia de sus dos protagonistas: Arthur Martin (Jacques Gamblin), un tristón tipo gris que trabaja analizando las causas de la muerte de animales en vía de extinción, discreto, acomplejado, miedoso, cerrado en si mismo y con una visión miope de la sociedad. El anónimo funcionario que para colmo y debido a todo lo anterior tiene un nulo éxito con las mujeres.
Vamos con ella y abróchense los cinturones: Baya Benmahoud (léase “Bahía”) es el nuevo espíritu libre del siglo XXI. Un torrente de solidaridad fresco, vitalista y sin freno que ha convertido su vida en una causa política con la mayor de las sonrisas. Su objetivo primordial es cambiar el mundo. Y por supuesto tiene un plan. Como activista y liberada mujer de izquierdas considera que Francia es un nido de estúpidos fascistas. Según ella están por todas partes y conviene revertir la situación cuanto antes. Para ello nada mejor que aplicar una fórmula que,según ella, arroja resultados infalibles. El plan es utilizar su cuerpo como arma de destrucción masiva y acostarse con cuantos más enemigos políticos mejor. Atentos, ya que por la causa, solo se acuesta con gente de derechas, y hace con ellos el amor, no la guerra. Y según manifiesta hay que ser muy habilidosa para saber introducir soflamas y consignas libertarias justo antes del orgasmo para que calen hondo en el enemigo. Y en un par de semanas o a lo sumo un mes el cambio de ideología está en marcha. Porta un cuaderno en el que a modo de diario lleva la cuenta de los ineptos que han caído en sus redes y han sido convertidos. Desde un broker de bolsa que ahora cuida rebaños de ovejas en un proyecto solidario, hasta un político ultra nacionalista que ahora está reconstruyendo poblados con una ONG.



No duda en calificarse de puta política. Y llegará a publicar un libro titulado así, “Memorias de una puta política” en el que narra sus experiencias. Al ser entrevistada en tv manifiesta que su sistema es más fácil de lo que parece, pues los fascistas de derechas solo poseen dos o tres ideas y algunos ni eso. Solo tiene un punto debil. Cuando se enamore de verdad la tarea ya no resultará tan fácil.
El choque de trenes entre el soso y práctico funcionario y la activista a tiempo completo no tiene desperdicio. Él se escandaliza por todo. A ella (“¿comemos primero y follamos después o al revés? decídete que tengo hambre”) le sobran todos los corsés, razón por la cual la ropa es un estorbo del que se desprende a las primeras de cambio. Cuidado, no es una exhibicionista, es que lleva la libertad política y la no sumisión a ataduras hasta sus últimas consecuencias. No es casualidad que lleve casi siempre ropa que tiende a caerse cuando menos se lo espera dejando asomar sus senos en plena calle o en el supermercado. Como en “la libertad guiando al pueblo”.



Podría pensarse que estamos ante un producto actualizado que reproduce los esquemas propios de Howard Hawks en “La fiera de mi niña” o “Su juego favorito”. En ambas una mujer liberada de rompe y rasga trastoca la rutinaria vida del torpe elemento masculino. Pero aunque algo de ello hay conviene no ir por ahí por cuanto la película puede quedar seriamente tocada. Tampoco estamos ante una díscola heredera del personaje de Barbra Streisand en “Tal como éramos”. Baya (espléndida y contagiosa Sara Forestier) no acumula cabreo sino un buen rollo y optimismo constantes. Indignación positiva. El referente asumido está en la gran manzana y se llama Woody Allen. Todo aquel que haya disfrutado de esas parejas con chica terremoto y señor mayor, muy propias del de Nueva York se sentirá aquí como en el salón de su casa. No hace falta ni citar los títulos. Se ve que este director se lo pasó en grande con Penélope Cruz en su rol de María Elena, o con el de Lucy Punch o Evan Rachel Wood en sus últimos films. Aunque Sara Forestier no sea una tontita acogida por un maduro. Aquí los roles se invierten. Ella es un ingenuo tsunami femenino que arrasa con el pobre funcionario con complejos y con todo lo que se ponga por delante.
Los paralelismos con Allen van más allá. Curiosamente han titulado esta película en España “los nombres del amor” cuando su título real es “les nomes des gens”. Y es que bajo su aparente dislate cómico de gran efectividad pero que en el fondo se agota en su propia formulación, existe toda una aguda observación sobre la identidad, la inmigración y el propio hecho de ser (o no ser) francés. También sobre la religión y el racismo. Jacques Gamblin arrastra un triste pasado judío con familiares víctimas del holocausto. Y su madre, aparente francesa de toda la vida, sufrirá la intolerancia étnica y religiosa cuando pierde su documentación. Mientras, Bahía (o Baya) es una inmigrante de Argelia hija de árabes. Aunque no se considera musulmana. Y lo que parecía un juego divertido adquiere por momentos otras tonalidades al mezclarse en un gustoso y refrescante batido religión, política, sexo, etnia, cultura y la herencia de los antepasados.



Todo con un ritmo y una ligereza que se agradecen. Esa mixtura, ese cóctel, le llevan a considerar multitud de temas que como en Allen pueblan la película de diferentes lecturas, unas más atractivas y conseguidas que otras. Ella desea poblar el mundo de bastardos para luchar contra los nacionalismos ultra e incluso siente cierto malestar por “no parecer árabe” pese a serlo.
Razonamientos de humor absurdo y vitriólico de este tipo nos llevan al principio del texto. Si se realiza un análisis riguroso y severo aparecen fallas. Pero bien se podría pensar que el director realiza una soterrada crítica a la progresiva simplificación del pensamiento precisamente en el país que generó la ilustración y que más ha reflexionado sobre estas cuestiones. Y se podrían citar muchos autores que Baya jamás ha leído ni leerá. Pero esa es la cuestión. El director juega a la guerra de sexos mezclada con política ficción irreverente y cáustica, pero tiene muy claro que aquí no se pretende formular tesis ni adoctrinar.
Se abordan muchas cuestiones de soslayo, todas  para animar el debate y mostrar contradicciones humanas, temas que seguro ganarán en un segundo visionado. Por ejemplo, todo lo relacionado con los personajes de los padres de ambos, de gran interés y fina ironía. Pero en la primera visión el tsunami Forestier arrasa. Chisposa, deshinbida y deslumbrante. Uno no puede evitar la carcajada espontánea ante escenas como esa en la que nuestra activista se desespera cuando acude decidida a votar a Segolene Royal y por error vota a Sarkozy. Y encima cree que ha sido su voto el que le ha dado la victoria. Impagable.



Por supuesto no estamos ante una grandísima película. El ritmo no es el de “luna nueva” y la química entre los actores no es la de aquellos, claro está. Y el guión tiene sus lagunas. El intento de screwball no está plenamente conseguido. Pero si que es una propuesta que dentro de su franca modestia revitaliza los anquilosados engranajes de la comedia. Y permite reflexionar. Incluso respecto de cuestiones de la vida real. Después de ver esta película y su radical tratamiento sexual para cambiar ideologías, mi canción del verano ya no puede ser la que ha compuesto un cantautor dedicada a Andrea Fabra. Es más, el tiempo del verbo no me parece el más adecuado. Nuestra activista francesa particular tiene para la diputada una receta mucho mejor. Ya saben, lo cuenta en sus memorias. La mejor penitencia para ella sería que, tras pasar por su lecho varias veces  y conocer y sucumbir al amor de verdad, decidiese arrepentida abandonar su cargo y colaborar sine díe como voluntaria y sin cobrar repartiendo diariamente ropa y comida en la cocina económica en jornada intensiva. O fregando suelos en un albergue solidario para inmigrantes. Por amor a los demás. Son sólo algunos ejemplos.

26 comentarios:

  1. Me gusta muchísimo el planteo inicial, y me llevo conmigo lo de "la fórmula nihilista-jaranera", porque bien sabes que es lo opuesto a lo que llamaría mi cosmovisión.

    Pero es muy cierto que en la vida y en el cine todo depende del cristal con que se mire.

    En la controversia entre Newton y Freud me inclinaría por Freud, siempre hurgando en el pasado, siempre tan ligado a lo sexual...

    Cuando pueda me veo esta peli pero sin el vinito por ahora, aunque no te puedo explicar cuánto lo extraño y cuánto ayuda a tomarse todo con un poco más de calma y a no ser tan exigente con una misma y los demás.

    Te mando un beso, querido Víctor, y me alegra haber encontrado las fuerzas para leerte hoy.

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  2. Jajaja, Víctor. Gracias por estas risas, y es que tu entrada rebosa buen humor y lo transmites. De hecho, aunque no sea un gran película como señalas, ya me atrae por todo lo que cuentas de ella.
    Todo es cuestión de mirada, de cómo se enfocan los temas a tratar, de qué se cuenta y qué se omite. Y el hecho de retrotraerse a la infancia de los personajes ya me dice mucho, lo mismo que los paralelismos que has hallado con el gran (para mí) Woody Allen. Si someramente recuerda el humor del neoyorkino, deliciosa es la película, seguro.
    Además, el argumento me parece alocado, disparatado y graciosísimo.
    Ya lo decía Rabelais: propio del hombre es reír. Si hemos de combatir, hagámoslo con la risa y el buen humor.
    Abrazos.

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  3. jaja
    A. F. podría aprender de esta chica... no creo que ofenda a nadie y para colmo, consigue transformar a los fascistas :))

    No conocía nada sobre esta película, la chica tan chispeante y atractiva que resulta ser la protagonista, con una ardua tarea sobre sus hombros o su escote :), reconvertir a todos los carcas, conservadores, rompiendo esquemas y lanzando un único mensaje: haz el amor y no jodas a los demás...

    Esta entrada tiene mucho de verano, no de un rioja del 64 sino de un refrescante tinto de verano para el calor :)
    SI hay que elegir entre lo malo y lo peor, según nuestro presidente, me quedo siempre con estos relatos que nos ofreces en tu blog, porque te hacen olvidar todo lo que estamos padeciendo en estos últimos meses.

    Un abrazo :)

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  4. ¡Qué feliz encuentro entrar en ésta sala refrigerada(espero) y tomarse un vinito frio.. frio, que no se te suba a la cabeza que ya nos duele de tanto quebradero..!
    Una historia vieja como el mundo porque eso de que una señora de buen ver utilice el sexo para llevar al "huerto" a un señor es cuando menos algo bastante efectivo (repasemos la historia sino ).Lo que no sé es si resiste hasta el otoño que nos espera tan caliente como éste largo y más que cálido verano.

    Un placer regresar y visitar tu sala que va ser de las pocas que no cierran.

    Un abrazo y un beso con una pepsi si te empeñas :-D

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  5. Fer. Como sabes suelo ser en exceso analítico. Pero en ocasiones, es hasta necesario y bueno para la salud tomarse la vida con cierto relax. Bastante nos cae encima.
    La película va también por ese lado. No es redonda pero da igual. El intento de montar una comedia fresca, alocada y divertida se consigue. Y además tiene carga de profundidad si se desea.
    El ejemplo de la bebida es bueno. Esta película no es un whisky de doce años, es una limonada refrescante. Cada cosa tiene su momento. Y arriba esas fuerzas. Mis mejores deseos. Un abrazo.

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  6. Isabel. en este caso el mérito no esmío. Es que realmente la película tiene un punto de locura y un sentido del humor muy refrescante que se agradece. Ideal para el verano.
    Y claro que tiene conexiones muy claras con el humor de Woody Allen. Ya sabes que en Francia le adoran.
    Una vez más me captas a la perfección. Es momento de soltar ciertas tensiones por un instante y combatir riendo. Un abrazo.

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  7. Esivelliana. La labor humanitaria que realiza esta chica es digna de estudio. Y encima lo hace y lo dice todo con una sonrisa que desarma al adversario, que en este caso no solo es de género sino sobretodo político.
    Reconvertir haciendo el amor a ella le funciona en la película. Y aunque tiene un toque ingenuo y demodé, lo plantea con tanta rotundidad y simpatía que termina conquistando a todo el mundo.
    Creo que por una vez han acertado a la hora de estrenar esta película. Nada como el verano para combatir el sofoco existencial con un refresco bien frío cmo este, que también toiene sus gotas de picante en el cóctel. Un abrazo.

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  8. Abril. El aire acondicionado está puesto. Otra cosa es si en septiembre habrá para pagar la factura, pero en fin...
    Pues si, aquí estamos,guardando el fuerte. El asunto de la película parece viejo pero no es lo que nos han contado tantas veces. Aquí se usa el cuerpo y el sexo para llevarse señores al huerto. Pero no al particular o personal como hemos infinidad de veces. Sino al huerto político. Aquí todo es por la causa. Incluso la chica se ha casado ya tres veces para meter en Francia a gente sin papeles. Y todo con un mucho sentido del humor. Es divertida y bastante loca toda la peripecia.

    Y como la sala está medio a oscuras, compruebo y si, bebida fría hay. Y para que veas, ahora que miro, tb hay un par de latas de coca-cola, por si pasais algunos. Sabe peor, pero hospitalidad que no falte...Un abrazo.

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  9. Esta la veo en estos dias, algunos compañeros me la han recomendado, y han destacado a la protagonista. Veremos que tal, aunque segun te leo tampoco es para tirar cohetes pero aceptable parece estar.

    Un abrazo.

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  10. Daniel. Ígual no me he explicado bien. Desde luego, es una película que se disfruta y que se te pasa volando. Su humor disparatado unas veces e inteligente otras se lleva muy bien. Y la protagonista, Sara Forestier, que ganó el premio Cesar en Francia por este papel, está estupenda y contagia vitalidad y optimismo. Solo por ver su interpretación ya merece la pena.
    Otra cosa es que no sea una obra maestra que vaya a pasar a la historia del cine. Eso no. Pensé quer se detectaba que me lo pasé bien. Un abrazo

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  11. jaja
    Al menos guardas un bonito recuerdo de aquel viaje, aunque solo sea de lo bien que lo pasastes contemplando a la guía :))

    Gracias por tus palabras y, del gran A. López solo se puede esperar grandes definiciones y verdades. Me gusta su realismo mágico.

    Un abrazo

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  12. Tal vez no sea una gran película, como dices, pero a través de tus palabras respira frescura e inteligencia, todo eso que le viene faltando al cine que se hace a este otro lado de los Pirineos. Me quedo con el retrato que haces de la chica, porque es un tipo de mujer que me atrae mucho en el cine y en la literatura (donde me la he encontrado menos) y que me ha perturbado siempre mucho si se ha cruzado en mi vida. Si además lleva dos bueyes de mar en las manos, mucho mejor, porque tengo debilidad por ellos.
    (He descubierto hoy mismo que mi biblioteca pública de cabecera tiene lo que parece ser un fondo ilimitado de películas de Chabrol, aunque no la Bovary. Me he sacado La ceremonia. Veremos qué tal)
    Un abrazo.

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  13. Me remito al comentario que le hice a Daniel unas líneas más arriba. Cuantos más días pasan más convencido estoy de que si viniera firmada por Woody Allen las salas estarían llenas. Comparto tu idea de que ese tipo de mujer tiene un peligro tremendo. Si se cruza en tu vida la trastoca. Como dice el protagonista "remueves demasiadas cosas".
    Lo de los bueyes de mar es para troncharse. Estando en una pescadería decide comprar una langosta viva para salvarla y devolverla al mar. Pero luego a toda velocidad piensa que con lo que cuesta tal vez podría salvar dos bueyes de mar. Y ahí la tienes, a punto de cumplir su misión salvemos a los animales.
    Chabrol tiene una carrera extensísima. No se puede abordar en dos entradas como yo he pretendido. Se queda en una aproximación que algún día ampliaré. "La ceremonia" que hace tiempo que no veo me parece una película sólida. Espero que te guste.Un abrazo.

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  14. Juan.El anterior comentario respondía al tuyo,olvidé decirlo. Saludos

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  15. Entre el calor y los recortes, querido Víctor, burbujea tu crónica. Algo refescante es necesario, viendo como las calderas están a reventar. Mientras te leía, pensaba en un libro, del que hicieron una película, no sé que tal saldría, "Juntos nada más". Te digo que me lo recordó por algo cotidiano y normal que veo en lo que cuentas. El libro (seguro lo conoces) no es ningún fenómeno literario, pero aborda una serie de relaciones y situaciones muy comunes de una forma optimista y vital.
    Así que si puedo la veré, unas risas siempre son liberadoras y si además tiene algunos planteamientos interesantes, pues allá vamos, si es que aparece por aquí.

    Te abrazo fuerte, leerte siempre es un aprendizaje cautivador.

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  16. Virgi.Muchas gracias por tus palabras. La película con Audrey Tatu basada en Anna Gavalda de la que me hablas, bueno, digamos que es tirando a más intelectual, aunque tenga sus toques desenfadados. Y aborda según recuerdo las relaciones de pareja y la falta de compromiso amoroso de la juventud actual. No está nada mal.
    Esta es menos contemplativa y mucho más heavy en sus planteamientos. Su proptagonista femenina es un huracán fresco y sonriente que desarma a todo el mundo con su militancia política agerrida y su sentido del humor. La risa está garantizada y situaciones rocambolescas e ingeniosas también. Un abrazo.

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  17. Pues a mí me parece un argumento muy original que despierta la curiosidad.
    En situaciones de crisis (en el amplio sentido de la palabra: crisis económica y de valores), parece que el sentido del humor se agudiza y nos volvemos más creativos.
    Creo que, por lo que cuentas, se trata de un film forrado de humor sarcástico que se deja saborear como algo refrescante para el verano. De todas formas, !qué loco argumento si se piensa detenidamente!
    Un abrazo, V.

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  18. Leyéndote me doy cuenta de cuánto me falta por ver. Veamos... El dia tiene veinticuatro horas, sin los días moscosos disponemos de... No me salen las cuentas. Ahora sé que me iré sin conocerlo todo. En fin, te seguiré leyendo para aprender y ser consciente de mis limitaciones. Abrazo, amigo

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  19. Dona Invisible. Desde luego. Si se piensa detenidamente es un tanto fuerte. Pero para eso está la comedia, que es el género que permite más licencias de este y otro tipo. Y las situaciones más rocambolescas.
    Tienes razón, falta nos va a hacer agudizar el humor y algún que otro sentido más. Un abrazo.

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  20. Jose Luis. Y si sustiuimos la palabra ver por leer ya ni te cuento. Mejor ni pensar los libros que jamás leeremos. Siempre un placer contar contigo. Un abrazo.

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  21. :))
    gracias por tu visita y comentario.

    Un abrazo amigo

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  22. Vista al fin.

    Me ha gustado mucho... Humor disparatado y negro el bueno. Y Sara está sencillamente genial. ;)

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  23. Me parece una muy buena exposición, como siempre, pero además me parece una muy buena idea! Creo que veré la película para tomar ideas :) además, tiene muy buena pinta.

    Indignación positiva, tenías razón, me gusta.

    Mucho.

    Me quedo con la copla.

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  24. Sue. Suponía que te podría interesar. No dejes de verla si te es posible. Tiene un tono entre surrealista y disparatado, pero a la vez muy lúcido. La influencia del Woody Allen más chisposo y caótico está aquí.
    Si tomas o no ideas ya es cosa tuya. Aunque el sistema es cachondo pero muy heavy. Lo que si tienes garantizadas son un par de horas de muy buen humor inteligente. Saludos

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  25. Uve,
    vengo a través de un enlace de Dona Invisible a raíz de una breve entrada que le he dedicado a la misma película.
    Me ha gustado mucho la tuya,tan detallada y completa.
    En ese punto de partida que estableces,por mi parte,prefiero hacer un análisis a mitad de camino,medio racional,medio jaranero,aunque mi natural siempre se incline más hacia el jaranero,para que vamos a engañarnos.
    La cinta tal vez por ser una comedia no sea valorada en mi opinión en todo su valor.
    Género históricamente infravalorado,considero que es mucho más difícil hacer reír que hacer llorar,pero si encima nos sacan una sonrisa o como aquí una carcajada,con un telón de fondo reflexivo y crítico sobre la Francia de hoy,me parece francamente,que es mucho más de lo que podemos encontrar generalmente en cartelera.
    Con ello,quiero decir que le perdono lagunas e irregularidades porque me ha parecido ágil,ingeniosa,crítica y divertida y hace poco en la respuesta a un comentarista en mi blog bromee diciendo:
    "¿qué más puede esperarse sin venir de Woody Allen?".....
    Saludos!!!!

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  26. Troyana. Muchas gracias por tus palabras, ahora paso a leer lo tuyo. Además, si vienes de parte de la dona Invisible de Praga, tanto mejor.Siempre tendrás las puertas de esta casa abiertas.
    Tienes mucha razón en cuanto a la comedia como género. Es muy ambivalente. Cuando trata temas sociales y radiografía una sociedad como es el caso, no se la suele tomar en serio. Es un mal endémnico.
    Sin embargo es el género que mejor permite todo tipo de licencias argumentales y estilícsticas. Y aquí se hace con inteligencia.
    Imagínate un dramón en el que para sobrevivir una chica se ve abocada a hacer lo que esta hace por iniciativa propia. Sería completamente distinto.
    Este es uno de esos casos en los que el analísta y el crítico se diluyen,debido a que me lo he pasado muy bien. Y si, luego se puede analizar y claro que no es redonda. Pero eso no tiene nada que ver con lo bien que lo has pasado. Por eso se perdonan algunos deslices. Un placer tu visita, Saludos.

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